sensaciones y pensamientos


Escrituras



29.9.07

Palabras y recuerdos


Día de Sol


Reflexiones solares sobre el tiempo, la vida, los cambios y la apuesta a mantenerse siempre a flote sonriente por sobre dudas e incertidumbres.






Diego Oscar Ramos




     El sentido está todo el tiempo, en cada respiración, en cada música del aire, en las sensaciones de unidad que vienen hasta cuando la incertidumbre dibuja ruidos en las tripas, cuando el cuerpo percibe que se vienen nuevas rutinas. Siempre se puede apostar por el sol, hasta en los días en que la lluvia acaricia las ganas de correr sin paraguas, de quedarse mirando los diseños acuáticos por los bordes de las calles, siguiendo un rato largo, sin minutos, a papeles que recorren el río hasta caer en el interior misterioso de la boca de tormenta. Algunos cartones más gruesos logran sortear el destino de corrientes profundas y se queden jugando en el borde o abrazados a alguna rama que los botes más pequeños y ágiles suelen saltar con destreza. En las venas pasan cosas similares, el oxígeno navega por torrentes de sangre y cuanto más libre esté ese camino estará todo mejor para que este cuerpo que somos, que no está por fuera, ni por arriba de nuestra mente o nuestra alma, pueda seguir mirando escenas de maravilla en la calle, los días de lluvia o de sol. Cuando éramos niños ese detalle meteorológico tenía una carga informativa tan evidente y notable, que era lo primero que escribíamos en el cuaderno de clase. Después vamos despejando dibujos de soles o nubes y nos quedamos con detalles numéricos, días, meses, años, sin que los rayos solares se dibujen o se mencionen en los mails que enviamos, las cartas que en algunos lugares aún se escriben o los diarios que se publican. Algo intenso había en ese detalle que abría el día escolar, un grado de verdad que está en las representaciones pictóricas donde los tamaños de los objetos y la personas se elevaban en el cielo de la percepción infantil por su importancia afectiva, por las emociones que nos daban cuando aún la racionalidad no actuaba como filtro de lo que sentimos. El sentido está todo el tiempo, en cada respiración, en cada música del aire, en las sensaciones de unidad que también conocen las tripas, cuando le cantan a los cambios que se avecinan, cada segundo, por la gracia del movimiento.

2 comentarios:

Juan Pablo dijo...

Limpieza y tripa,
me encanto la sensacion transmitida en el texto, el sol dibujado, el ser limpio y el limpiado, el llegar a ese estado, y la tripa al final de todo.

Estoy siendo habitue del blog, mas sensaciones visuales y sonaras se pueden sumar. Un Abrazo

Ariel M. dijo...

Es la primera vez quez escribo a un blog, y me gustaria preservar esa excepcionalidad -ya imposible- que es justificada por la persona de su autor.

Diego, acabo de volver de España, ahora estoy leyendo con más detenimiento el blog y este texto junto al de Sergio Mendes es el primero que veo. Toda esta introducción, ademas de obedecer a los largas charlas y risas adeudadas y atrasadas, es para contarte que al leer el texto recordé un hábito que adopté durante todo 5to año del secundario, y era precisamente agregar a la fecha que encabezaba la hoja, un dibujito de un sol con el texto: "dia de sol", o una nube o la lluvia (según corresponda). Recuerdo el placer de escribir esa nota infantil y ridícula, anacrónica y rebelde, cada vez aue comenzaba el día. Creo que algo de lo que decís pasaba por mi mente en esa época y en épocas posteriores, cuando escribo textos cada vez más racionales y absurdos.

Un abrazo